Yo soy Sofia. Es la tarde. Hace calor, pero hay sol. Yo voy al parque.El parque es verde. Hay árboles grandes. Hay un cielo azul. Yo veo niños.En la entrada hay un mapa del parque. Busco un lugar con sombra. Cerca de los árboles hay un banco, pero un hombre está allí con tres bolsas. Otro banco está junto a una fuente. El agua hace un ruido tranquilo. Camino hacia la fuente con mi libro en la mano. Hoy no tengo prisa. Mi teléfono está en casa y nadie me espera hasta la noche.Una pelota amarilla llega hasta mis pies. Un niño corre hacia mí. «Es mi pelota», dice. Yo la tomo y se la doy. El niño dice gracias y vuelve con sus amigos. Uno de ellos tiene una camiseta amarilla también. Juegan entre dos árboles. No tienen una puerta de fútbol. Los árboles son su puerta. Yo los miro un momento y después busco mi banco.Los niños juegan con una pelota. Un perro corre. Todo es tranquilo.Yo me siento en un banco. Yo leo un libro. El sol está en mi cara.Una señora llega. Ella tiene un perro pequeño. Ella dice: "Buenas tardes".Yo digo: "Buenas tardes". Ella sonríe. Nosotras hablamos un poco.La señora se llama Carmen y el perro se llama Nico. Nico quiere mi libro. Pone la nariz sobre la página. «No es comida», le digo. Carmen se ríe y saca una botella de agua de su bolsa. Tiene también un plato pequeño para Nico. El perro bebe y después se sienta a nuestros pies. Ahora puedo leer, pero quiero hablar un poco con Carmen.Carmen vive cerca del parque. Viene todos los días, por la mañana y por la tarde. Conoce a muchos vecinos. Me enseña una casa blanca detrás de los árboles. Su hermana vive allí. Los domingos comen juntas. «¿Y tú?», pregunta. Yo vivo con mi hermano, a diez minutos de aquí. Él trabaja esta tarde. Carmen escucha y me pregunta su nombre. Le digo que se llama Daniel.El sol baja. Los niños van a casa. El parque es más tranquilo.Antes de salir, Carmen busca algo debajo del banco. No encuentra el plato de Nico. Yo miro entre las hojas y veo algo azul. Es el plato. Nico está junto a la fuente y nos mira. Parece que no entiende el problema. Le doy el plato a Carmen. Ella lo pone en su bolsa y cierra bien la botella de agua. Después llama a Nico.Yo cierro mi libro. Yo camino a casa. Yo pienso: me gusta el parque.Caminamos juntas hasta la entrada. Allí Carmen va hacia la casa blanca y yo sigo por mi calle. En casa, mi hermano prepara la cena. Me pregunta por el libro. Le digo que solo leo dos páginas. «¿Dos páginas en toda la tarde?», pregunta. Le cuento lo de la pelota, Carmen y el plato azul. Daniel pone dos platos en la mesa. «Entonces tienes otra historia», dice.Mañana yo vuelvo. También quiero leer. También quiero ver el sol.513 words · 15 paragraphsMark as finished