Yo soy Lucas. Hoy es domingo. Yo voy al mercado con Rosa. Rosa es mi vecina.El mercado es grande. Hay mucha fruta. Hay manzanas rojas. Hay naranjas.Antes de comprar, Rosa busca su lista. Mira en su bolsa y en los bolsillos. La lista no está. «Está en mi cocina», dice. Yo tengo un papel y un lápiz. «¿Qué necesitas?», pregunto. Rosa piensa un momento. Necesita tomates, pan y queso. Yo escribo las tres cosas. Después ella dice: «Y flores para mi mesa». Escribo flores también. La lista ya está lista.Un hombre vende pan cerca de la entrada. Hay pan grande y pan pequeño. Rosa compra un pan grande para compartir. El hombre lo pone en una bolsa de papel. Está caliente. Yo llevo la bolsa y Rosa lleva las otras cosas. Caminamos despacio porque hay mucha gente. Una niña busca a su madre. Su madre está detrás de nosotros, junto a los tomates.Rosa dice: "Mira, Lucas. Las naranjas son bonitas". Yo digo: "Sí, me gustan".Yo señalo las naranjas. Yo digo: "¿Cuánto cuesta?". El vendedor dice: "Cinco pesos".Yo digo: "Quiero tres naranjas, por favor". Él dice: "Sí, claro". Me da una bolsa.Después compro dos manzanas. Son verdes y rojas. Yo pago diez pesos.El vendedor tiene una foto de su familia junto a las manzanas. Rosa conoce a su mujer. «¿Cómo está Carmen?», pregunta. Él dice que está bien. Hoy está en casa con su hijo. El niño tiene un examen mañana. Yo también estudio por las tardes. El vendedor me pregunta qué estudio. «Español», digo. «Entonces hoy tienes una clase aquí», responde. Señala las frutas y espera.Yo digo los nombres: naranja, manzana, plátano. No sé el nombre de una fruta amarilla. «Es una pera», dice él. Repito la palabra. Rosa compra dos peras y un poco de queso. Después buscamos las flores. Hay flores rojas, blancas y amarillas. A Rosa le gustan las blancas. Compra cinco. Yo miro la lista y pongo una línea debajo de la última palabra.Rosa y yo caminamos a casa. La bolsa es pesada. Hay mucha comida.En casa, yo como una naranja. Está muy buena. Yo digo: "Gracias, Rosa".Rosa pone las flores en un vaso de agua. Yo pongo el pan en un plato. La cocina tiene una ventana pequeña. Desde allí vemos el mercado al final de la calle. Todavía hay gente, pero nosotros tenemos todo. Rosa corta el queso y el pan. Me da un plato y se sienta. Comemos sin prisa. El pan está muy bueno con el queso.Después guardo la lista en mi cuaderno. Ahora tiene una mancha de tomate en una esquina. No importa. Es mi primera lista del mercado en español. Rosa me pregunta si quiero ir el próximo domingo. Digo que sí. «Pero tú haces la lista en casa», dice ella. «Y tú no la dejas en la cocina», respondo. Rosa se ríe y me da otra naranja para mañana.Rosa sonríe. Ella dice: "De nada, Lucas". Yo estoy feliz. El mercado es bueno.507 words · 15 paragraphsMark as finished